LEONY EDISSON LÓPEZ NOVAS.
Se acercan las fiestas patronales de Barahona y ya comienzan a instalarse los tradicionales juegos mecánicos que forman parte de estas celebraciones. Es un motivo de alegría para niños, jóvenes y familias, pero también debe ser un momento para reforzar la prevención y la seguridad.
Lo ocurrido recientemente en Hato Mayor, donde tres niñas resultaron heridas luego de salir expulsadas de un juego mecánico durante las fiestas patronales, debe servir como una señal de alerta para todos. Según los reportes publicados, el accidente ocurrió cuando uno de los asientos de la atracción se abrió mientras estaba en movimiento. Las autoridades investigan las circunstancias del hecho.
Por eso, antes de que los juegos mecánicos comiencen a recibir público en Barahona, sería prudente que las autoridades correspondientes realicen una inspección rigurosa de cada estructura, verificando sus condiciones mecánicas, sistemas de seguridad, anclajes, asientos, cinturones y mecanismos de protección.
No se trata de alarmar a la población ni de señalar que exista algún problema con los juegos que están siendo instalados en Barahona. Se trata de prevenir.
Las fiestas patronales deben ser espacios para compartir sanamente y disfrutar en familia, no escenarios donde después tengamos que lamentar una tragedia que pudo evitarse.
La experiencia de Hato Mayor demuestra que la seguridad no puede dejarse para después. Antes de subir a una persona a un juego mecánico, hay que asegurarse de que ese juego esté realmente en condiciones de funcionar.
Barahona merece unas patronales alegres, organizadas y, sobre todo, seguras.
La prevención siempre será mejor que lamentar una tragedia.