Carolina Pichardo
Puerto Príncipe, Haití
“Somos jóvenes y no trabajamos, es un gran sacrificio poder encontrar este dinero. No hay futuro en el país. No hay condiciones para vivir. Así que tienes que pensar en irte”, dice Marie Wildrène Bonhomme, quien pagó 350 dólares a una agencia de viaje en agosto de 2021 para conseguir una visa dominicana y poder salir de Haití.
Luego de unos meses, le devolvieron el pasaporte sin visado y 200 dólares del total pagado; perdió el resto y no ha podido salir. Supuestamente el agente que le haría el trámite quedó atrapado en Juana Méndez, ciudad fronteriza a donde se dirigió para gestionar la visa fácilmente. “Conozco a otras personas que han experimentado la misma situación. Gente que perdió su dinero”.
En Haití hay un “mercado negro y paralelo” en la emisión de visas, admite desde la sala de su casa en la catastrófica ciudad de Puerto Príncipe, el excanciller haitiano Claude Joseph. Algunos, como Wildréne son estafados por las agencias de viaje y agentes que ofrecen estos trámites en un mes. Sin embargo, de acuerdo con la Cancillería dominicana las solicitudes de visas deben ser personales y directamente en el Consulado o la Embajada, de no ser así es un proceso irregular, indica la Ley 875 sobre Visados.
“La estructura de este mercado negro es que ya la población no tiene acceso directo al consulado, es decir si viene al consulado con sus documentos y su dinero, no tienen acceso, dicen que no hay visas. Entonces te fuerzan a pasar por unas agencias que trabajan con el consulado y es a través de esa agencia que tienes que pasar y ellos ponen el precio que quieran”, explica Joseph, en una entrevista en septiembre para esta investigación de Listín Diario y CONNECTAS.