Realidad Social

Pequeños negocios de NYC cruzan los dedos para que temporada festiva les de un empujón tras pandemia

Desde marzo del año pasado, cuando la pandemia del COVID-19 comenzó a impactar ferozmente a la ciudad de Nueva York, además de las 34,757 muertes que el virus ha cobrado hasta ahora en los cinco condados y los más de 1,148,634 contagios, la estocada además la sintieron con fiereza los pequeños negocios, en los que los estragos del coronavirus mató a por lo menos una tercera parte.

Los que lograron sobrevivir quedaron mal heridos, según sus propias palabras, y aunque la Ciudad lleva ya más de un año dando pasos hacia la recuperación total, y ha impulsado programas de ayuda para darles un respiro a las pequeñas empresas, las cicatrices no se han borrado, pero siguen vivas las esperanza de volverse a parar.

Y precisamente este fin de semana largo, mientras la ciudad de Nueva York comienza a vestirse con los atuendos de las fiesta de fin de año, que empezaron el jueves con la popular celebración de Acción de Gracias, la ilusión de muchos negocios de Queens es que los vientos festivos les den el empujón que les urge para estar al otro lado.

Así lo confiesa Luis Yanza, del negocio ‘Shoe Repair Center‘, de jackson Heights, a pocas cuadras del Hospital Elmhurst que en los peores días de la pandemia se convirtió en el epicentro de muertes, quien está cruzando los dedos para que aumenten los ingresos en su local.

El ecuatoriano, quien aseguró que desde el año pasado la zapatería de la 37 avenida ha sido toda una montaña rusa, pues no solo estuvo totalmente cerrada por tres meses, sino que no se ha podido levantar como antes, teniendo subidas y bajadas constantes, hizo un llamado a que se motive más la compra local.

El zapatero manifestó que más allá de la reactivación económica de la Gran Manzana, y de los préstamos que
el Gobierno federal, estatal y local han entregado, un impulso extra sería promover un programa a viva voz y con incentivos para que los compradores y clientes acudan en masa a los negocios de los barrios.

Sería bueno incentivar a la gente a que consuman en el área, pero la verdad eso no se han visto por aquí, pues si lo han hecho, yo no ha llegado el mensaje”, agregó el ecuatoriano, quien además mostró preocupación por la inseguridad que está rampante en la ciudad y la apertura de compañías grandes, que según acotó, afecta a los negocios también.

“Nos han dado ayuda sí, pero no fue suficiente. Ya se acabaron y ahora mismo están llegando muchos negocios grandes aquí, con lo que los pequeños ya no pueden subsistir sin apoyo”, comentó el inmigrante. “Además creo que deben hacer algo para parar el aumento exagerado en las rentas de los locales y frenar la inseguridad, que es nos está volviendo otra pandemia”.

A pesar del rosario de clamores de Yanza, el ecuatoriano insiste en que en las fiestas de fin de año, la Ciudad debe meterse la mano al bolsillo y promover la compra en pequeños locales, con la misma fuerza que se ha promovido el tema de las vacunas contra el COVID, para que el efecto sea real.

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