LEONY EDISSON LÓPEZ NOVAS.
Santo Domingo.– La Fuerza del Pueblo (FP) y la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) han elevado en los últimos días sus cuestionamientos y acciones contra el Gobierno, colocando el sistema educativo en el centro de una creciente confrontación política y gremial.
La ADP realizó este jueves concentraciones en distintos puntos del país para reclamar al Ministerio de Educación el cumplimiento de demandas relacionadas con incentivos y pagos derivados de la Evaluación del Desempeño Docente.
Mientras tanto, la Fuerza del Pueblo ha aprovechado el escenario para arreciar sus críticas a la gestión educativa del Gobierno. Su bloque de diputados solicitó la interpelación del ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, alegando problemas de infraestructura, falta de aulas y otras dificultades a pocos días del inicio del año escolar.
Este escenario ha generado cuestionamientos en sectores de la población que consideran que las acciones de la ADP y el discurso de la oposición podrían estar siendo utilizados también como herramientas de confrontación política contra el Gobierno.
Aunque las demandas de los maestros forman parte de reivindicaciones gremiales que deben ser atendidas, el momento en que se producen —a escasos días del inicio del año escolar— ha convertido el conflicto educativo en un terreno fértil para la lucha política.
La pregunta que queda sobre la mesa es si la prioridad será realmente resolver los problemas de la educación dominicana o si sectores políticos terminarán utilizando las dificultades del sistema para sacar provecho de cara a sus intereses partidarios.
El Gobierno, por su parte, sostiene que ha incorporado más de 1,200 aulas nuevas y que desarrolla trabajos de mantenimiento en cientos de planteles educativos de cara al inicio del año escolar 2026-2027.
Realidad Social considera que la educación no debe convertirse en una arena de enfrentamiento político. Los maestros merecen respuestas, los estudiantes merecen escuelas dignas y el país merece que sus principales actores políticos coloquen el interés nacional por encima de cualquier cálculo partidario.