LEONY EDISSON LÓPEZ NOVAS.
El Caribe queda, por el momento, libre de una amenaza directa por los disturbios tropicales que se desplazaban hacia la región.
Los vientos en altura, particularmente la fuerte cizalladura del viento, no permitieron que estos sistemas alcanzaran un desarrollo suficiente para convertirse en tormentas tropicales.
La onda tropical Invest L-92 cruzará el Mar Caribe y podría generar algunas lluvias, especialmente en sectores de las Antillas, pero no representa el escenario de tormenta tropical que se llegó a proyectar.
El llamado de atención ahora debe mantenerse sobre la temporada de huracanes del Atlántico, que se extiende hasta el 30 de noviembre. Aunque la actividad se mantiene por debajo de lo normal hasta este momento, las condiciones atmosféricas pueden cambiar rápidamente durante las próximas semanas.
El fenómeno El Niño ha contribuido a limitar el desarrollo de algunos sistemas, pero esto no significa que debamos bajar la guardia.