Realidad Social

Del “no roba motor” al “Faribel, manito lindo”: Frases que se han metido en los sesos de la gente

En la mente popular dominicana hay frases populares que brotaron espontáneamente y llegaron para quedarse, clavándose en los sesos de la gente. Esas ocurrencias se han metido en la cabeza con tal fuerza, que el pueblo no se cansa de repetirlas, y así van corriendo de boca en boca, como un gran eco.

Recientemente, un joven se viralizó al salir con aquello de “Faribel, manito lindo“, para referirse a la ministra de Interior y Policía, Faride Raful. Hace unos años, una señora se hizo viral tras decir que su hijo robaba, pero que no robaba motor. Y otra señora, apodada “La Cabra“, en el sepelio de su hijo dijo que tenía “cuatro cartuchos más” para echárselos a la Policía.

Las redes sociales y las plataformas digitales repiten esas ocurrencias, acuñadas por gente del pueblo y que se han vuelto virales en los últimos años. Veamos:

“Faribel, manito lindo”

Reproductor de vídeo

00:00

00:43

“Él roba, pero no roba motor”

Una señora reconoció que su hijo robaba cosas (dinero, gorras, etc.), pero afirmó que no robaba motor, como decían algunos.

“Él roba, yo lo sé; él roba, pero no roba motor. Se mete en una casa, se roba los cuartos, se roba los celulares, se roba la gorra. Pero no roba motor”, dijo.

Reproductor de vídeo

00:00

00:16

“La Cabra” y sus cuatro cartuchos

En julio de 2023, a la señora Maritza, también llamada “La Cabra“, le mataron a su hijo “Pichón” y en su sepelio expresó palabras de orgullo femenino, hablando del valor de su vástago y de que aún le quedaban “cuatro cartuchos más” para la calle.

Según la Policía, “Pichón” era miembro de la banda “Los Rabia“, que vivía azotando a Manoguayabo, donde mataban y robaban sin piedad.

Reproductor de vídeo

00:00

00:22

“Mi primo no es de na´, lo que robaba y atracaba”

Una joven, llorando a su pariente, dijo: “Mi primo no es de na’, José lo que robaba y atracaba, y le gustaba beber, y ya…” “José no era de na’”… La gente lo tomó con ironía, pero esas palabras recogían un drama social…

“¡Qué difícil!”

Lo que sí resultó divertido fue un hombre con la cabeza pintada de blanco; le preguntan algo y él responde:

“Qué difícil me la pusiste, qué difícil me la puso; ¿fácil?, para mí no está fácil”.

Reproductor de vídeo

00:00

00:16

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: