LEONY EDISSON LÓPEZNOVAS
En los últimos días, el Hospital Regional Universitario Jaime Mota ha sido blanco de una ola de críticas y publicaciones negativas. Algunas provienen de personas inconformes por situaciones particulares y otras parecen responder a intereses políticos. Sin embargo, antes de emitir un juicio, decidimos visitar el centro de salud y comprobar personalmente cuál es su realidad.

El recorrido incluyó las salas de internamiento, donde conversamos con pacientes y familiares. La respuesta fue, en términos generales, positiva. Los consultados afirmaron que reciben una atención adecuada y reconocieron el esfuerzo del personal médico y de enfermería.
En el área de consultas observamos que los médicos estaban desempeñando sus funciones con normalidad y que los servicios se ofrecían de manera organizada. También pudimos constatar que el hospital mantiene condiciones de limpieza aceptables en sus instalaciones.

En el área de emergencias verificamos que el sistema de aire acondicionado funciona correctamente. Asimismo, observamos una puerta dañada. De acuerdo con las informaciones obtenidas en el lugar, el daño fue ocasionado por un familiar de un privado de libertad que ingresó herido de bala. Según las autoridades consultadas, la persona responsable fue detenida.
Es evidente que, como cualquier hospital público, el Jaime Mota enfrenta retos y tiene aspectos que mejorar. Negarlo sería faltar a la verdad. Sin embargo, tampoco es justo presentar una imagen de caos cuando la realidad observada demuestra que el centro continúa ofreciendo servicios médicos, atendiendo pacientes y manteniendo operativas sus principales áreas.
Este reportaje refleja únicamente lo que pudimos observar durante nuestra visita y los testimonios recogidos en el lugar. No conocemos personalmente a la directora del hospital, no hemos recibido beneficios de esa institución ni esperamos recibirlos. Nuestro único compromiso es con la verdad y con el derecho de la ciudadanía a recibir una información equilibrada y basada en hechos comprobados.
La crítica responsable siempre será necesaria para mejorar los servicios públicos. Pero cuando las acusaciones no corresponden con la realidad observada, también es deber del periodismo informar con objetividad y ofrecer a la población una visión sustentada en la evidencia.