LEONY EDISSON LÓPEZNOVAS.
Barahona.— A medida que se acercan las fiestas patronales de Barahona, en honor a Nuestra Señora del Rosario, crece la percepción de que este año existe poca expectativa y escaso ambiente festivo entre los habitantes de la ciudad.
Las tradicionales patronales, que históricamente han sido esperadas como una de las principales celebraciones religiosas, culturales y populares de Barahona, no parecen generar hasta el momento el entusiasmo de años anteriores.
En diferentes sectores de la población se comenta que hace falta mayor promoción, organización y actividades capaces de despertar nuevamente el interés de los barahoneros y atraer a las familias a las celebraciones.
Para muchos munícipes, las fiestas patronales no deben limitarse a una celebración religiosa, sino que también representan una oportunidad para fortalecer la identidad cultural, promover la convivencia y proyectar a Barahona.
La baja expectativa que se percibe plantea una interrogante entre los ciudadanos: ¿qué está pasando con unas fiestas patronales que durante años fueron esperadas con entusiasmo por los barahoneros?
Los residentes esperan que, conforme se acerquen las actividades centrales, pueda cambiar el panorama y que Barahona vuelva a sentir el espíritu de sus fiestas patronales en honor a Nuestra Señora del Rosario.





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