Todo nombre tiene detrás una historia, también los de las 32 personas que, según confirmaron las autoridades, fallecieron a causa de la explosión ocurrida el pasado lunes 14 de agosto en San Cristóbal, la cual truncó una tarde normal y la convirtió en un infierno de fuego, pesar y dolor.
La explosión, que ocurrió pasadas las 3:00 de la tarde, en un área comercial de la ciudad de San Cristóbal, dejó también más de 55 heridos y pérdidas económicas millonarias.
El Centro de Operaciones y Emergencias (COE) informó que de los fallecidos reportados, hasta el momento, se han identificado trece cadáveres. Once de estos han sido entregados a sus familiares.
Fue tras separar los restos calcinados, que el ministerio público aumentó a 32 el número de víctimas mortales.
La explosión ocurrió en la calle Padre Ayala, destruyó cuatro empresas y afectó al menos a nueve establecimientos.
Entre los muertos hay menores de edad, también padres y madres que dejaron a sus hijos huérfanos. Diario Libre les puso rostro a 22 nombres de las 32 víctimas, cada una con una historia que se truncó, se las compartimos.
Víctimas de la tragedia
KARINA HEREDIA PÉREZKarina Heredia, de 28 años, trabajaba como contadora de la tienda de textiles Toledo, en horario de 8:00 de la mañana a 6:00 de la tarde. Por lo que se encontraba en el establecimiento cuando ocurrió la tragedia.
SANTO MANUEL DE JESÚSSanto, conocido cariñosamente como Ruddy, se dedicaba al motoconcho y había tomado el servicio para llevar a Jessica Brito. Con ella se trasladó a la tienda Toledo. Justo cuando estaban llegando ocurrió la terrible explosión.
REINA HEREDIAReina Heredia residía en el sector Los Cantines y se encontraba en la fábrica de depósito de plásticos, donde se cree inició el incendio.
JUAN MATEO CASILLASEl señor Juan Mateo trabajaba en la tienda Toledo. No tenía hijos, sin embargo, una sobrina expresó que para ella él era el padre perfecto por el amor tal que le brindaba a ella y a sus hermanos.
FAUSTINO NIVAR DOÑETenía 50 años. Había salido con su esposa a la tienda Toledo en busca de una tela para tapizar un mueble. Sus familiares creían que estaba ingresado en el hospital Juan Pablo Pina, sin embargo, no se trataba de su pariente. Dejó a dos niños huérfanos.
ERIDANIA JORGETenía 32 años. Iba junto a su pareja Faustino Nivar en busca de una tela a la tienda Toledo al momento de la explosión. La pareja dejó dos niños en la orfandad.
MARIELA ROSARIOTenía 22 años. Trabaja en la tienda Toledo e iba a iniciar la universidad. Quería ser enfermera. Su padre, Saury Rosario, la define como una joven tranquila, feliz y trabajadora.
REYES SOTO ABADTenía 31 años. Vendía empanadas en la zona del desastre. Vivía en el barrio Los Molinas, de San Cristóbal. El 98 % de su cuerpo se quemó y falleció en el hospital Juan Pablo Pina.
JORGELINA RAVELO ENCARNACIÓNSe desempeñaba como gestora del Área de Negocios de la sucursal de Banreservas en San Cristóbal. La institución lamentó su muerte.
STEISY PINALESTenía 15 años. Fue una de las primeras víctimas de la explosión. Residía en el paraje Semana Santa de este municipio. Estaba en Toledo.
Investigación del Ministerio Público
El Ministerio Público informó el pasado viernes que avanza sus investigaciones en torno a la explosión ocurrida el pasado lunes 14 de agosto en el municipio de San Cristóbal, cuyo origen ubica en la empresa Vidal Plast.
El organismo adelantó a través de una nota de prensa que tiene a varias personas bajo investigación y dijo que posee evidencias que «comprometen la responsabilidad penal de responsables que, con sus acciones, causaron daños irreparables en la población cristobalense».
«En el Ministerio Público tenemos a varias personas bajo investigación. Desde que se produjo la explosión y se inició el incendio los equipos de la fiscalía están movilizados con el apoyo de la Dirección General de Persecución del Ministerio Público«, indicó Fadulia Rosa Rubio, fiscal titular de San Cristóbal, mediante una información enviada por la Procuraduría General de la República.
Madre narra cómo se salvó
Rosa María Morillo nunca olvidará cómo se salvó de la terrible explosión del lunes, 14 de agosto. Acudió a la fábrica de plásticos en compañía de su hija, de seis años, por la calle Padre Ayala para comprar materiales para el techo de zinc de su vivienda.
«Yo estaba en la orillita (de la fábrica), iba a dar unos pasos para entrar a pagar cuando doblé el plástico, que lo sacudí, ahí fue que pasó. Yo nada más dije: Carla, ven», detalla la mujer, quien salió disparada del lugar tras la explosión. El plástico que tenía se me prendió encima, yo traté de defenderla (a la niña), ella se quemó menos», narró.
Fuente Diario Libre.