Una verdadera agonía. Una agonía de esas que “no vivía hacía mucho tiempo”, es lo que en palabras de Segundo Pérez, de 78 años, ha significado tratar de conseguir una cita para poderse poner la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19. Hasta ahora más de 2.1 millón de dosis se han aplicado en la ciudad de Nueva York, desde que empezó el programa de vacunación, en diciembre pasado, y a él no le ha tocado ninguna.

El ecuatoriano, quien vive solito en Corona, Queens, y quien confiesa temer correr la misma suerte de varios de sus vecinos, a quienes vio cómo el coronavirus se los llevó sin piedad, asegura estar cansado de llamar sin suerte.

Ya tengo callo en los dedos de tanto llamar, y llamar, y llamar, y llamar, y llamar, y llamar. Muchas veces no contestan y otras, contestan, le ponen a uno un traductor y después de hacer un montón de preguntas, dicen que no hay cita”, se lamenta el ecuatoriano, conteniendo un suspiro, al hablar de un número que ya se aprendió casi de memoria: (877)-829-4692, la línea que da las citas de la vacuna.https:

“Yo pensé que esto iba a ser más ordenado y que los viejos como yo íbamos a tener mejor trato, pero no”, afirma don Segundo, quien incluso se paró varias veces en el estadio Citi Field, tratando de que allí le dieran una cita, sin querer aceptar que en ese centro de vacunación no podían atenderlo si no le habían asignado un turno, por teléfono o por internet.

“Yo no sé manejar internet, por eso he estado rogando que me den una cita, pero nada. Soy viejo y soy imposibilitado de trabajar, porque tuve un accidente de labor, y no quiero irme a descansar en paz todavía en el sueño del reposo, porque ese coronavirus es muy peligroso y he visto morir a muchos”, advierte don Segundo, quien por edad ya califica hace varias semanas para tener una vacuna.

“La Ciudad está haciendo las cosas mal”

Una queja similar tiene José Modesto, repartidor de comida, de 47 años, quien sufre asma crónica y asegura llevar un mes, literalmente, llamado a la línea de las citas, sin éxito, y estar “harto y estresado”.

El mexicano afirma que más allá de tener que llamar cada día, lo que le pone “los pelos de punta” es que cada vez que llama, le hacen la misma cantidad de preguntas, que cuando requiere la ayuda de un traductor, toma hasta 10 minutos, para que al final le digan: “la mala noticia es que en este momento, no tenemos citas disponibles. Ayer sí teníamos muchas citas, pero le pido que por favor siga llamando”.

“Ya estoy hasta la madre con esto. La Ciudad está haciendo las cosas mal. No necesita uno ser muy estudiado para saber que lo más lógico es que cuando una llame, miren primero si hay citas disponibles, y luego le hagan el cuestionario ese y no al revés. Pierden tiempo ellos y nos hacen perder tiempo a nosotros, y peor tantito, cuelga uno, enfadado, frustrado y sin cita”, dice el trabajador.

El inmigrante, quien vive en Queens, agrega que en varios de sus intentos le han hecho preguntas “estúpidas”, que a veces le hacen sentir que están burlándose de él, y critica que se estén desperdiciando recursos en el uso de traductores cada vez que alguien llama.

“A mí me han puesto como unos 15 intérpretes, que me han hecho las mismas preguntas. Hasta ya sabiendo que soy un hombre, siguen preguntando si estoy embarazado y me menconan un montón de cosas que yo ni entiendo y luego vuelven con su choro (cuento) de, lo siento, pero no hay citas disponibles. Que se pongan serios ya. Deberían guardar los datos de la gente y agilizar el proceso, o decir primero no hay cita y ya”, dijo el neoyorquino, visiblemente molesto.

Mejoran el sistema con nuevos protocolos

Y aunque el alcalde Bill de Blasio y el Departamento de Salud de la Ciudad (DOHMH) han admitido que el proceso de vacunación en Nueva York no ha sido miel sobre hojuelas, luego de casi tres meses de escuchar historias como la de Segundo y José Modesto, quienes están cansados con el sistema de solicitud de citas, la buena noticia es que a partir de ahora, primero “comprarán los globos, antes de hacer la fiesta. Ya se acabó la agonía de perder tiempo respondiendo cuestionarios si no hay citas dispobibles.

Así lo aseguró un operador de la línea de ayuda, quien afirmó que a partir de este 5 de marzo, recibieron un nuevo protocolo, donde advierten que primero se aseguren de mirar si hay citas de vacunación abiertas, antes de hacer que quienes llamen pasen varios minutos, y hasta horas (si se suman todos los intentos) contestando el cuestionario de rigor.

El DOHMH confirmó que tras sus revisiones en el proceso de obtención de citas, hicieron modificaciones que resultarán en una experiencia más práctica solicitar una cita de vacunación.

“Revisamos continuamente nuestras operaciones e implementamos mejoras para garantizar que la campaña ‘Vaccine for All’ llegue a los neoyorquinos. Por ejemplo, hemos realizado una serie de actualizaciones en el sitio web para mejorar la experiencia del usuario. Los usuarios ahora solo necesitan seleccionar su categoría de elegibilidad y pasar por una sola página de exámenes de salud para acceder a la herramienta de programación de citas”, dijo Pedro Frisneda, vocero del Departamento de Salud. “Los usuarios ingresarán toda la información personal relevante después de haber seleccionado un horario de cita disponible”.

Sobre las quejas del uso repetitivo de traductores en una sola persona sin que haya éxito de una cita, Frisneda no respondió si esos asistentes son pagados de manera general o por cada vez que presten un servicio, lo que implicaría según neoyorquinos que han llamado múltiples veces, como Hernán Fernández, un “despilfarro de recursos”. En el caso de Fernández, confiesa que tras mucho “estres y desespero”, finalmente logró una cita y ya se vacunó, pero critica el proceso que tuvo que vivir.

Al respecto, Frisneda dijo: “Las traducciones para el sitio web son traducciones humanas en lugar de basadas en máquinas, y se realizan en 10 idiomas además del inglés”.

El presidente del Comité de Salud del Concejo Municipal, Mark Levine, también criticó el calvario que deben vivir los neoyorquinos en su intento por obtener una cita de vacunación, y advirtió que en el caso de muchos trabajadores, resulta en pérdida de tiempo.

“Es un proceso totalmente inconexo y confuso para conseguir una cita. Requiere revisar muchos sitios web diferentes y, en general, las personas que no son conocedoras de la tecnología o que no tienen horas de tiempo libre simplemente no pueden navegar a través del proceso”, dijo el político de Manhattan.

No se podrá escoger cuál vacuna ponerse

Y justo cuando se conoció que ya llegaron los primeros suministros de la vacuna de Johnson & Johnson (solo 16,000 inyecciones), que requiere de una sola dosis, y que se suman ahora a las vacunas de Moderna y Pfizer, el Departamento de Salud explicó que los neoyorquinos no podrán decidir sobre cuál medicamento ponerse, pues eso dependerá de la disponibilidad.

“Las personas no pueden elegir la marca de la vacuna que se quieren poner. Cuándo las personas hacen una cita en un lugar específico, le pondrán la marca de la vacuna que ese día estén poniendo en ese lugar”, dijo Frisneda, advirtiendo que las dosis no se pueden combinar. “Las vacunas de diferentes farmacéuticas no se pueden mezclar. Si la persona se puso Moderna, le darán una cita para la segunda dosis también con Modena. Si le pusieron la Pfizer, la segunda dosis será con la Pfizer“.

Entre tanto, el Alcalde anunció que a fin de ayudar más a los adultos mayores, se creó un plan de vacunación domiciliario, que puede agendarse en internet y a través de la línea telefónica, y mencionó que dosis de Johnson & Johnson se usarán para ellos por cuestiones de seguridad.

“Queremos asegurarnos de que todo esté seguro, especialmente para las personas mayores que no pueden salir de casa, quienes obviamente son personas que enfrentan desafíos de salud reales”, comentó De Blasio. “El hecho de que una sola oportunidad que se haga todo el trabajo, significa que sabes que está hecho. Obviamente, una persona mayor que regresa a casa no puede salir para una segunda oportunidad. Tendrían que esperar a que alguien se la lleve (…) nos tomará tiempo llegar a todos los adultos mayores que van a casa, pero ese es nuestro objetivo, es llegar a todos los que lo necesitan y quieren ponérsela”.

El Alcalde insistió en su meta de vacunar completamente a cinco millones de personas para junio, y dijo que pese a las limitantes, las cosas van por buen camino.

“Creo que estamos bien encaminados para lograrlo. La semana pasada, el viernes pasado, tuvimos nuestro mayor día de vacunación desde que comenzó. Conseguimos vacunar a 76,000 personas en un día. Entonces, mientras tengamos suministro, esto despegará”, dijo el mandatario, asegurando que seguirán revisando el proceso y resolviendo los retos. “Todavía necesitamos más suministro. Pero tiene razón, tenemos que encontrar una forma a medida que más y más personas se vacunen para que se confirme de la manera que la gente necesita. Y trabajaremos para solucionarlo rápidamente”.

¿Dónde pedir una cita?

La vacunación en datos

  • 2.1 millones de dosis se han aplicado en NYC desde diciembre
  • 16,000 nuevas dosis de Johnson & Johnson llegaron a la ciudad
  • 5 millones de neoyorquinos vacunados es la meta de NYC para junio
  • 500,000 dosis de vacunas puestas por semana es el objetivo de la Ciudad
  • 92% de las vacunas recibidas ya se han administrado
  • 58% de quienes han recibido la vacuna son blancos
  • 19.9% son asiáticos
  • 16.0% son hispanos
  • 14.4% son negros
  • 76,000 personas vacunadas en un día es la cifra reto que se ha logrado
  • 13 idiomas, entre ellos español, manejan los traductores de la línea de ayuda para agendar una cita
  • Personas con comorbilidades o condiciones como diabetes, obesidad, hipertensión, enfermedades pulmonares y renales, astma, personas con cáncer o sobrevivientes de cáncer, por mencionar algunas
  • Mayores de 65 años
  • Trabajadores de la salud
  • Trabajadores de la educación como maestros y miembros de escuelas
  • Personal de cuidado infantil
  • Profesores universitarios que brindan instrucción en persona
  • Empleados de transporte público
  • Trabajadores de aerolíneas
  • Taxistas y conductores de TLC
  • Trabajadores de hoteles
  • Trabajadores en tiendas de comestibles, como bodegas y víveres
  • Empleados de restaurantes
  • Personal de primera respuesta como bomberos, policía, paramédicos y personal de apoyo
  • Trabajadores penitenciarios
  • Trabajadores de hogares de ancianos y refugios para desamparados
  • El Diario.

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