Nuestras Glorias: Rafael Altuna Rivie

Rafael Altuna nació en Barahona al inicio de la época romántica del deporte en  República Dominicana, el 30 de enero, 1923. Para esa fecha, el amor por el deporte y la amistad, eran más importantes que obtener fama y dinero. Fueron sus padres, José de Jesús Altuna y Paula Rivie. Fue inscrito temprano en la Escuela Pública de Barahona y llegó a cursar hasta el sexto grado de escolaridad.

Con 14 años de edad (1937), Rafael Altuna y sus amiguitos, por la necesidad de jugar béisbol, acondicionaban espacios vacíos y para ello, desyerbaban, recogían piedras y emparejaban el terreno. El lugar predilecto usado como estadio de béisbol lo era el amplio solar que estaba detrás del mercado público (hoy, con polleras, colmados y ventas al granel).

Para esa época, se dificultaba adquirir las utilerías deportivas básicas y por ello, Rafael Altuna como sus compañeros, enviaban a confeccionar sus guantes donde un talabartero muy conocido en toda la comarca, al que apodaban “Bailarín” y quien trabajaba con Joaquín Peláez. Los muchachos construían las pelotas. También, a sus zapatos les ponían “clavos”, para lograr buen desplazamiento hacia las bases o para realizar las atrapadas.

Rafael Altuna se distinguió como una tercera base de extraordinaria calidad y jugó con equipos muy aguerridos como “La Troya” y “Enriquillo”. Más tarde, pasó a la Selección del Equipo Amateur de Barahona y se enfrentó a novenas batalladoras como lo eran, Baní, San Juan, Azua y otras. También formó parte del refuerzo de la Selección del Sur que jugó en Baní y en esa ocasión también demostró su calidad como antesalista inigualable. En una crónica deportiva escrita para el año 1945 en el libro Pasión Deportiva, de Manuel Joaquín Báez Vargas, se lee lo siguiente: “El mejor jugador por los locales, fue Rafael Altuna, quien jugó maravillosamente en la tercera esquina en los tres juegos y se distinguió en la ofensiva”.

En el año 1947 salió para Venezuela y allí vivió hasta el 1954. A su regreso, se integra inmediatamente a las actividades deportivas con el béisbol de la provincia de Barahona y ahora pasa a desarrollar el rol de dirigente y dirige el equipo que conformaba la selección de béisbol amateur de Barahona. Equipo que se distinguió como uno de los mejores en todos los campeonatos regionales; jugando y enfrentando a selecciones como las de San Cristóbal, Baní, San Juan de la Maguana, Las Matas de Farfán, Elías Piña y otras.

Entre los jugadores más sobresalientes con los que jugó Rafael Altuna, se distinguen Wilfrido Hayer, Paleta Medrano, Manuel Come Azúcar, Femo Peterson, Cerame Cury, entre otros. Y los jugadores estelares que fueron dirigidos por él, están: Miguel Coiscou, Joselín Cavallo, los hermanos Hayer, Ricardo Joseph, Lulin y Fuche Martínez, Jorge Quezada (Jollito), Albot James y muchísimas otras estrellas de la época dorada del deporte de Barahona.

Varios campeonatos, bajo su dirección, fueron ganados por la estelarísima Novena Barahonera. Jugó en campeonatos locales y nacionales y como manager ganó varios locales y quedó como subcampeón a nivel nacional; lo que deja en evidencia que la batuta de este incansable dirigente era perfecta y adecuada, y es por eso que a él se le reconoce como el dirigente de béisbol que más campeonatos ganó al frente del fornido equipo Barahonero. Entre los campeonatos que más entusiasmaron a la fanaticada local, se cuentan: uno con el Distrito Nacional, otro contra la Fuerza Área Dominicana y otro contra San Cristóbal; en los cuales, Barahona se llevó la mejor parte.

Cuando describe su semblanza, se distingue un sentimiento de nostalgia y dice que esos gloriosos momentos de su vida deportiva fueron para él, los más hermosos. Se casó con la señora Adela Tezanos, con la cual procreo a sus hijos Ronny, José (Pepe), Mayra, Carlos y Andrés.

Fue pionero en la región, en la crianza de pollos y luego de gallinas ponedoras. Vendía pollos vivos y procesados. Fue también miembro fundador de la Asociación Barahona de Ahorros y Préstamos; Institución que aportó muchas soluciones de viviendas para los barahoneros. También fue uno de los pioneros de la imprenta, actividad que asumió como profesión por influencia de su padre, quien instaló la primera tipografía en Barahona en el 1921. Su padre dirigió 3 periódicos locales, siendo el más conocido “La Crónica” (1925). Don Rafael Altuna vive en la calle Tony Mota Ricart de la urbanización Punta Palma, aquí en Barahona. ¡HONOR Y GLORIA!

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