El camino comienza a aclararse para los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2022 (JCC). Colombia y Puerto Rico han salido al frente para albergar la edición de juegos regionales más antigua del mundo olímpico.

Es probable que no sean las únicas interesadas y que los aspirantes alcancen los cinco.

Todo viene después de que Panamá desestimara montar los juegos sin razones más aparentes que los estragos de la pandemia. Lo que sí estaba claro es que de todas maneras, ese país estaba retrasado antes de la presión de la pandemia, al punto de que para la asignación de las obras se desconocía el proceso de concurso.

Para unos juegos multidisciplinarios, aun sean en un país a nivel local, se requiere de especificar con tiempo las instalaciones y en especial la villa de los atletas. Panamá no transitaba por esa ruta y una vez atrapado por el COVID-19, como el resto de los países de América Latina, se vio obligado a desistir.


Aun cuando son en 2022, para lo que es la ruta crítica de unos juegos de ese nivel está claro un atraso, lo que pone, sin querer, una cierta camisa de fuerza para la Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (Odecabe) y su presidente en su primer año, el dominicano Luisín Mejía.

El directivo sonó positivo y esperanzador, una vez conocido el funesto desistimiento de Panamá, que dejaba a Odecabe la casa desordenada.

En los últimos dos días, sin embargo, las cosas comienzan a tomar otro color. El periódico El Tiempo, de Colombia, publicaba que Barranquilla podría postularse para realizar los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2022, anunció el alcalde de la ciudad, Jaime Pumarejo, en entrevista exclusiva con este diario.

“Estaba pensando en esa ‘locura’, que puede ser una realidad”, afirmó el funcionario, según publica Estewil Quesada Fernández.

En Puerto Rico, la presidenta del Comité Olímpico de ese país (COPUR), Sara Rosario, daba a conocer que la Fundación Mayagüez 2010 envió una carta el 27 de julio pasado poniéndose a disposición del organismo deportivo “para hacer una evaluación seria y serena de las posibilidades reales, tanto deportivas como económicas, de una posible solicitud de sede estas Justas Deportivas”.

Así lo publicó la agencia EFE este viernes.

“Queremos realmente auscultar. Queremos darle la oportunidad a la Fundación Mayagüez 2010 para que ausculte, como bien dice Felipe, de manera seria y serena las posibilidades que tenemos para poder pedir la sede”, afirmó Rosario.

A Ciudad de Panamá se le había otorgado la sede de 2022 en 2017, tras la derrota que sufrió ante Barranquilla, en Veracruz (México), para la organización de las justas de 2018, a la cual también aspiró Puerto La Cruz (Venezuela).

“Podemos hacerlos a nombre de Colombia, si el Gobierno Nacional corre con los gastos de logística e implementación. Eso es una cuantía menor si se compara con la inversión en escenarios, que no se requieren”, afirmó.

Para los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2018, relata El Tiempo, “Barranquilla corrió con los gastos del 75 por ciento de los 504 mil millones de pesos que costaron las justas, siendo el mayor rubro el de construcción y adecuación de 13 escenarios nuevos, entre ellos la ‘joya de la corona’, el Édgar Rentería, para béisbol”.

Puerto Rico, que ha sido golpeado en años recientes por fenómenos naturales, mantiene su espíritu en alto para acoger por tercera vez la cita, la última en 2010. Colombia, si es aceptada, lo haría por quinta vez, sería sede en 2022.

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